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Nos llamaron “la Marea Roja”. A mí ya me conocéis, soy el de más a la izquierda, el que sujeta una cámara de vídeo con la mano.

Como ya sabréis, sobre todo porque lo digo en la entrada anterior, antes de ayer y ayer estuve en el Centro Comercial Nueva Condomina, de Murcia, haciendo cola para ser de los primeros (el octavo, según @emilcar, y el décimo a mi parecer) en entrar al Apple Store que ayer se inauguraba en este centro.

La noche de antes de la apertura

Llegué allí a las 10:00 de la noche, más o menos. Minutos antes, los guardias de seguridad de Nueva Condomina (no los de Apple) echaron a las 7 personas que ya se encontraban en la cola (compañeros del GUM casi todos) a la calle, pero ya hablaremos de eso un poco más adelante.

La noche no se hizo muy larga. La verdad, esperaba que fuera más aburrida, pero ni de coña… claro que también esperaba dormir un rato, pero ni de coña.

Durante toda la noche estuvimos conversando y discutiendo sobre Apple, sobre videojuegos, tecnología en general y, sobre todo, criticando Android.

A eso de las 11:30 o 12:00 de la noche llegaron unos señores de Apple, muy simpáticos, a preguntarnos si nos faltaba algo… aunque les dijimos que no, nos trajeron magdalenas y helados de chocolate y fresa, además de habilitarnos un enchufe para que pudiéramos cargar nuestros gadgets (aunque a las 2 de la noche, más o menos, Nueva Condomina cortó el suministro… pero ya hablaremos de eso más adelante).

Los simpatiquísimos guardias de seguridad contratados por Apple, a diferencia de los de Nueva Condomina (pero, ya hablaremos de eso más adelante… paciencia), se portaron genial con todos nosotros. Fueron casi unos miembros más de la cola, y estuvimos hablando amigablemente sobre muchos temas (también de Apple, puesto que algunos de ellos eran fanboys como nosotros. Uno de ellos, Segio, tenía un iPhone 4S y nos pregunto cosas y pidió información sobre algunos aspectos del dispositivo), contando chistes, etc.

A las 3:00 de la noche, más o menos, llegó @emilcar con las camisetas del GUM (las que podéis ver en la foto que encabeza la entrada). Los que conocemos a Emilio sabemos que su simple presencia en la cola hace que las risas se multipliquen por 4, gracias a sus chistes y comentarios graciosos. También hay que decir que Emilio retransmitió en directo a través de Spreaker un pequeño podcast… no sabemos si a las 4 ó 5 de la noche había mucha gente dispuesta a escucharlo.

El día de la apertura

Amaneció a la hora de siempre, como es normal, pero esta vez de una forma distinta: amaneció Murcia con un Apple Store a punto de abrir.

Al estar en la calle, todos los colistas disfrutamos del amanecer, aunque si nos hubieran preguntado nos hubiéramos quedado donde estaba la cola en un principio (pero ya hablaremos de eso un poco más adelante, no demasiado). A las 7 y poco de la mañana, unos 5 empleados de Apple nos sorprendieron con dos carritos. Estos carritos iban cargados de 3 sifones de café y varias bandejas de Donuts, bollos y otras delicias. Yo me hinché (tengo que decir que en mi mochila llevaba galletas, batidos y patatas fritas, y que no comí de nada puesto que los de Apple nos cebaron bien). Por supuesto, tanto el café, como los bollos y Donuts, eran gratuitos para los que estábamos en la cola (tanto para los que habíamos hecho noche allí, como para los que acababan de llegar) y para los señores de la prensa, que iban llegado al sitio poco a poco.

Poco después nos fueron dando número (como en el supermercado) y metiendo en la fila habilitada de dentro de Nueva Condomina (donde tendríamos que haber pasado la noche desde un principio, y ya queda menos para hablar de eso). Ahí fue donde empezó la locura. Los trabajadores iban saliendo y presentándose (uno a uno) a cada persona que estaba en una fila que crecía por minutos (y llegó a ocupar casi un cuarto de la planta de arriba del centro comercial… en el vídeo se ve todo). El aperitivo de la fiesta que nos esperaba no tardó mucho más en llegar: empezaron los pequeños aplausos y las pequeñas olas.

A las 9:00 (una hora antes) pudieron entrar los compañeros de la prensa, en primicia, al Apple Store. Se les permitía grabar, entrevistar, echar fotos, trastear los cacharros de Apple y, por supuesto, comprar. Entre los afortunados se encontraban los compañeros de La Verdad, 7 Región de Murcia, Cadena SER, Applesfera, Esfera iPhone o el mismísimo Emilio Cano, el cual entró con la camiseta del GUM Murcia (grupo del cual es presidente, por si no lo sabíais).

“Donde todas las demás tiendas acaban, empezamos nosotros. Nuestro objetivo es intentar que el cliente entre al Apple Store para probar un producto, comprarlo o pedir ayuda o información sobre éste, y que cuando salga hayamos enriquecido un poco más su vida” (palabras de Pepe, el Store Leader del Apple Store que dio la charla a los de prensa).

A falta de media hora, los empleados (unos dicen 65, otros 68, y otros se atreven con 100) salieron del almacén en el que se hallaban escondidos y empezaron a aplaudir (esta vez de verdad), a hacer la ola (esta vez de verdad) y a cantar como locos. Los que llevábamos 12, 20 o incluso 26 (como @angelneo107) horas queriendo entrar, estábamos que mordíamos.

A decir verdad, los empleados se pegaron varias carreras, de punta a punta de una cola que cada vez era más interminable, chocando la mano y gritando a los asistentes al evento.

Ángel María (@angelneo107), socio del GUM Murcia y joven que se ha criado con Macintosh desde los años 90′, fue el primero en entrar. Para entonces ya se habían pasado casi sus 26 horas de cola. Es más, uno de los empleados nos dijo que Ángel había batido un récord nacional, pues había sido la persona que más tiempo había pasado en la cola de un Apple Store en toda España.

Como bien se ve en el vídeo, los empleados realizaron la cuenta atrás desde 10 cuando quedaban 10 segundos para las diez, es decir, les doy un 10 en puntualidad (10, 10, 10…). Entre aplausos y gritos, dejaron entrar a Ángel y se echaron una foto de grupo con él. Poco después fuimos entrando todos, pero eso sí, de uno en uno y con el mismo tratamiento con el que habían tratado, prácticamente, a Ángel (se gritaban nuestros nombres en coro, nos chocaban la mano, y nos regalaban una camiseta conmemorativa del evento).

Por fin estábamos dentro de eso que llevábamos meses esperando (desde que se anunció en la web de trabajo de Apple) y para lo que llevábamos horas (algunos, días) haciendo cola: la primera Apple Store de la Región de Murcia… y puedo decir de primera mano que es preciosa.

Cuando estábamos en la cola, sobre todo en los últimos momentos, estábamos eufóricos (lo que eclipsaba nuestro sueño y cansancio)… pero una vez salimos del Apple Store (estuvimos más de hora y media dentro) caímos fulminados en los sofás de los pasillos del centro comercial, víctimas del sueño. Comimos deprisa, a eso de las 11:50 (ya sé que es más hora de desayunar que de comer, pero después de estar allí tanto tiempo todos compartíamos la sensación de que eran las 6 de la tarde), cogimos un tranvía hacia el centro de la ciudad (en el que casi me duermo), un autobús urbano para llegar a la estación de autobuses (en el que me faltó nada para dormirme) y, en mi caso, un autobús para volver a Lobosillo (en el que me dormí).

Quizás lo que más me fastidie de todo esto (aparte del comportamiento de Nueva Condomina, del que hablaremos en los renglones de abajo) es que se me gastara la batería de la cámara justo cuando me tocaba entrar, y que tuviera que grabar mi entrada con la pésima calidad del móvil (no me extrañaría que la gente quite el vídeo justo en ese momento)… ahora hay que decir que, en un acto más de amabilidad y buen hacer, uno de los empleados del Apple Store se ofreció a coger mi cámara, llevarla al almacén y cargarla durante unos 15 minutos, y que así yo pudiera grabar unas últimas escenas desde dentro del Apple Store.

El pésimo comportamiento del centro comercial Nueva Condomina hacia Apple y hacia los que estábamos esperando para entrar

Definitivamente, el centro comercial Nueva Condomina no ha sabido estar a la altura del evento (y no lo digo sólo yo, lo dicen también las más de 150 personas que durante estos 2 días han mencionado a @ccncondomina en Twitter y han escrito en sus blogs, como @pedroaznar en Applesfera).

Como digo al principio de la entrada, los 9 compañeros que había haciendo cola a las 22:00 (yo llegué justo después) fueron expulsados de la puerta del Apple Store hacia la puerta del centro comercial, a la intemperie (aunque, por suerte, no hacía frío). A todo esto hay que añadir que entre los colistas nos encontrábamos 3 menores de edad: yo de 17 años, @AlvaroFranco7 de 15 y @jafesan, también de 15. De nada sirvieron las negociaciones ni las peticiones que tanto los que estaban allí, como los guardias de seguridad de Apple, como los empleados que, por alguna razón, estaban allí, hicieron hacia los guardias de seguridad de Nueva Condomina. Todo esto después de que la dirección de Nueva Condomina diera el SÍ a la petición del tesorero del GUM Murcia y el presidente de quedarnos a pasar la noche allí. Como ellos decían, donde digo digo, digo Diego.

Para el colmo de todo esto, los que queríamos ir al aseo teníamos que ir de forma individual y acompañados por un guardia de seguridad… lo cual veo muy bien, pero la pregunta es, ¿por qué no se hizo lo mismo desde un principio pero en la puerta del Apple Store y no en la del centro comercial? ¿Qué mas dará que estemos encerrados y muy bien vigilados (tanto por los 3 ó 4 guardias de Nueva Condomina como los más de 10 de Apple) en la puerta del Apple Store y que, si queremos salir, lo hagamos acompañados por las fuerzas del orden? No tiene mucha historia, simplemente había que hacer las cosas igual de bien pero en el lugar en el que estábamos en un principio y no en un lugar que para nada tenía que ver con Apple, y que encima era un párking y a cielo descubierto. ¿Tanto le cuesta a una pequeña empresa, como Nueva Condomina, hacer las cosas tal y como se las pide la mayor empresa del mundo (Apple) y como ya se han hecho en otros 5 centros comerciales de España?

Otro colmo más: una hora después de que los de Apple nos consiguieran un enchufe para cargar los gadgets, los de Nueva Condomina tuvieron la genial idea de cortarnos el suministro. Esta es una de las razones por las que se me gastó la batería de la cámara y no pude recargarla hasta estar dentro del Apple Store.

La lista de colmos sigue cuando, al llegar Emilio y entregarnos las camisetas, el guardia de seguridad de Nueva Condomina nos mintió (nos quería joder, se ve) diciéndonos que tenía órdendes por parte de Apple de que nadie se pusiera ninguna camiseta, pues dentro del Apple Store nos iban a dar una. Los que seguimos este tipo de eventos y conocemos la marca de la manzana, sabemos que esto es totalmente ridículo. Es más, una vez en la cola los de Apple y dentro de la tienda, los empleados de Apple no paraban de echarnos fotos a las camisetas (tanto con cámaras réflex como con sus iPhones particulares) y de decirnos lo mucho que les gustaban, e incluso nos sacaron de la cola unos minutos para echarnos una foto de grupo bajo la iluminada manzana.

Como no podía ser de otra manera, no hicimos caso a las ridículas advertencias del guardia de seguridad y seguimos nuestra actividad, que a la gente de Apple (la que supuestamente nos lo prohibía) le encantó.

Como decían muchos en Twitter y en blogs ayer, si esta es la imagen que vamos a dar de Murcia cada vez que abran una Apple Store, 3 como en Madrid no nos van a poner… estad tranquilos.

26 minutos de cola, pre-apertura y apertura del Apple Store de Nueva Condomina

Tweets interesantes sobre el evento

Sí, sí, es esta.

Si habéis visto la entrada anterior (la galería de fotos de mi viaje a Francia), habréis visto que hay dos fotos en las que parece una libreta o agenda negra con una franja verde… exacto. Se trata de mi Moleskine.

Antes de nada he de decir que lo hice porque la vi y no pude controlarme… estaba a un precio de 15€, la cogí y la compre. Luego recordé que en España valen 10€, pero a decir verdad, nunca había visto una en una tienda (siempre las he visto por internet).

Para quien no lo sepa muy bien, Moleskine es una marca italiana (aunque de nombre anglosajón) de libretas, en su mayoría, especiales para dibujar o pintar (también las hay para escribir u organizar). Aunque la marca es moderna (creo que se remonta a los años 80′), se fabrican a mano y con la misma técnica que en los siglos XVII, XVIII y XIV, por no decir que una vez que le quitas la franja verde de papel con el logotipo de la marca y especificaciones de la libreta, es idéntica a las que usaban, por ejemplo, Goya o Picasso.

No por dibujar en una Moleskine vas a ser un gran artista, ni te van a galardonar como a Goya o a Picasso. Lo más importante de todo es lo que dibujas y cómo lo dibujas, y no tanto dónde lo dibujas (aunque algo cuenta). Poniéndonos sinceros y contradiciéndome un poco, he de reconocer que en cuanto llegué del viaje, le quité la cinta verde y empecé a dibujar me encantaba, cada minuto que pasaba, más mi Moleskine. El papel es muy agradecido, sobre todo para trabajar con lápiz. Es muy fácil deslizar el dedo y difuminar (lógicamente, hablo de que es más fácil que hacerlo en cualquier otro tipo de papel), o realizar un trazo más suave y contundente con un lápiz, carbonicllo, bolígrafo, rotulador o incluso pincel.

Ahora, allá donde quiera que vaya, llevo mi bonita y elegante Moleskine.

Otra cosa más referente al título de la entrada. Digo que “vuelvo a tener fiebre” porque me ha vuelto a dar mi vena de las pijerías. Hace un año y pico me enamoré de algo elegante y caro, como es mi iMac, y ahora me he enamorado de algo nuevamente elegante y nuevamente caro, mi Moleskine (aunque sigo profundamente enamorado de mi iMac, lógicamente). Esto es una enfermedad.

PD: En Google+ he abierto un álbum de dibujos que ya he realizado con esta nueva adquisición, con la que todavía me quedan muchas y muchas historias que contar y que iré poco a poco añadiendo ahí.

Si voy de viaje a una ciudad en la que hay dos Apple Store, no podía irme sin visitar, al menos, una de ellas… ¿no? Para ser exactos, estuve en la de Confluence, que dicen que es más grande que la de La Part-Dieu.

Como habréis podido notar, he estado ausente unas semanas… y es que, sí, he estado de viaje. Para ser exactos, en Lyon (Francia), donde se encuentra una gran parte de mi familia materna.

Lyon es una ciudad (y unos alrededores de una ciudad) preciosa. Todo lo marrón y seco que vemos en la zona de la Región de Murcia en la que yo vivo, allí es de un verde chillón y elegante que aquí no conocemos (lo digo porque no es el mismo tono de verde). No hay problemas de agua, ni sequía en verano… eso sí, en invierno llegan a estar a -19ºC. En definitiva, para ir en esta época del año es genial. Todo muy bonito en cuanto a paisajes, y muy cosmopolita en cuanto a ciudad.

No es la primera vez que voy, pero sí es la primera vez que voy en una de las mejores épocas de mi vida (los 17 años) y con mi novia, Vicky (@VickyDubidu en Twitter), a la que podéis ver en la gran gran gran mayoría de las fotos.

Además de mi novia y, al ser una visita muy familiar, fui con mis padres, mi hermano @cuan_tomas y mi cuñada @carmen_punto.

Hablando un poco de Apple Store y viendo la imagen que encabeza la entrada, este sábado supuestamente (y digo supuestamente porque sólo está confirmado por fuentes extraoficiales) abren el Apple Store de Nueva Condomina, Murcia, y si hay suerte, yo estaré allí desde la tarde del viernes (el objetivo es pasar la noche haciendo cola) junto a mi videocámara (para mostraros los resultados) y el resto de los chicos del GUM Murcia.

Ayer me di cuenta de que eran ya 600 los twitteros que me seguían (602, para ser exactos), y es que de decir “gracias” me quedaría corto, no podría… me faltaría tiempo. 600 es un número muy alto (no son 20 millones, como los que tiene Justin Bieber, pero los míos valen mucho más), y todavía hay que sumar las personas que se suscribieron al blog vía mail o RSS y las más de 76.000 que, a día de hoy, han visitado el blog durante más de 60 segundos (es decir, que han leído algo). A todos y cada uno de ellos: gracias.

Hace como 2 años y medio que yo llegué a Twitter, como todos, sin saber de qué iba. Es más, fijaos qué ingenuo era que hasta pensaba que era de la misma compañía que Tuenti, puesto que los logotipos y los colores de ambas redes por aquel entonces eran muy parecidos. Desde el primer momento en que llegué he andado perdido, y me atrevería a decir que todavía hoy lo sigo estando un poco (y más en el web, porque he usado clientes casi todo el tiempo que he estado en esta red social). Cuando llegué allí no sabía que no había “amigos” como en Tuenti o Facebook. Es más, empecé a seguir a gente sin saber que ellos no tenían por qué seguirme a mí, pensaba que en Twitter los amigos se llamaban “seguidos”… por desgracia (o por suerte) no era así.

Como en todo, yo era un fanático del “cómo quedaría”… ¿a qué me refiero? Había visto perfiles de gente que sólo seguía a 2 ó 3 personas y no me gustaban nada sus perfiles. Por aquel entonces los avatares de la gente que seguías (al menos los 15 ó 20 primeros) aparecían en una especie de barra lateral con la que cada página de Twitter contaba. Tú entrabas en un perfil y veías los avatares de la gente a la que esa persona seguía. Pues bien, yo era tan fanático y estaba tan obsesionado con la estética de mi perfil que seguía a la gente según el color de su avatar o simplemente si su avatar me gustaba… ¡aunque fueran americanos, alemanes o incluso chinos! Me daba igual, yo quería una lista de “seguidos” con unos avatares bonitos. Asimismo he de confesar que yo me he tirado horas y horas buscando patrones o imágenes para ponerlas de fondo o de avatar y diseñando las mías propias… guardando, viendo si quedan bien, cambiando una cosa por aquí y otra por allí, esto más a la derecha… qué tiempos. No os creáis que en ese tema he vagueado un poco, sigo estando igual de obsesionado o más. Es más, intento que mi perfil de Twitter (de otras redes también, pero sobre todo de Twitter) combine al 100% con el blog o con mis webs… mismo avatar, mismo fondo, etc.

He de decir que poco después empecé a seguir gente de verdad, gente porque me interesaba lo que decía, pero seguía sin saber usar Twitter. Hubo una vez un twittero, no me acuerdo del nombre por lo que pido perdón, que twitteo una foto diciendo “El Delta del Ebro a estas horas, precioso”. Me encantó la foto y el tweet en general, pero yo todavía no sabía que existía el botón “responder”, o creía que haría lo mismo si simplemente lo mencionaba (más bien no sabía que existían las colas de conversación). ¿Qué quiero decir? Pues que para intentar comunicarle que a mí también me gustaba el Delta a esas horas, escribí un nuevo tweet mencionándolo (sin cola de conversación previa) y le puse “Estoy contigo”, a lo que él respondió “Yo también, para lo que necesites”. Muy amable por su parte, sí, pero me hizo quedar como el gilipollas que que en este tema era… desde entonces siempre pulso en “Reply”.

Me considero ya un abuelo de Twitter, aunque por supuesto los hay más viejos (ahora hablo de eso un poco más extensamente). Cuando yo me hice una cuenta, el día 7 de diciembre de 2009, nadie (y repito: nadie) de Lobosillo y Fuente Álamo (“mis 2 pueblos”) tenían uno. Es más, creo recordar que mediante una aplicación descubrí que yo era la persona número 85 de la Región de Murcia que se había hecho un perfil en Twitter… imaginaos. Ahora no, ahora Twitter está asquerosamente de moda (no sé si es bueno o malo). Es raro ver a alguien que no tenga Twitter, y en parte creo (y sé que estoy siendo demasiado crítico) que eso no está bien. ¿Por qué? Antes de nada, cualquier persona tiene el mismo derecho que yo o más a crearse un perfil en Twitter, todo sea dicho. Ahora, hay gente que utiliza Twitter para escribir estupideces, o que se crea una cuenta y la abandona… ¡y todavía te da el follón para que la sigas! Eso a Twitter le viene muy bien, claro, más dinero que ganan, pero a la gente que amamos Twitter es algo que nos hace mucho daño.

Con lo anterior me refiero también un poco a que hay gente que te conoce en la vida real, en la vida 1.0, y se cree que eso es suficiente para que tú la sigas… pues no. Es más, si indagas en mi lista de seguidos verás que 3/4 son gente que no conozco (y dudo que conozca) en persona. Ahora, si yo te conozco a ti, he ido alguna vez contigo al instituto, eres de mi zona, etc… ¿estoy obligado a seguirte y a aguantar que tus frases de quinceañera frustrada e incomprendida por sus padres o su novio inunden mi TL día a día? No, amiga, lo siento. No te sigo ni te seguiré.

Los casos más absurdos (enseguida paro de ser tan cruel, tranquilos) son los de “Hey, compadre… yo ya lo sigo a usted, sígame usted también”. Lo siento, “compadre”, no voy a seguirte a ti tampoco.

Dejando lo malo atrás voy a empezar con lo bueno, lo positivo. En mi andadura por Twitter he vivido muchas cosas, y no me arrepiento de ninguna de ellas. He conocido (y desvirtualizado) a twitteros, y me han encantado todos y cada uno de ellos. He acusado a empresas de plagio en sus logotipos. He tenido discusiones, broncas y conversaciones amigables con varios usuarios y durante varias horas (sí, ya sé que Twitter no debe de usarse como un chat, pero al fin y al cabo es poco más que eso) y he pasado de vivir el temblor de #terremotoLorca bajo mis pies a vivirlo en internet, segundos más tarde, a través de millones de tweets. Entre los 600 followers, los 300 y follows y los más de 20.000 tweets que he hecho, están recogidos los 2 mejores años de mi vida 2.0.

Entrando un poco al grano y antes de enrollarme más, que bastante larga es la entrada, he de decir que no vengo a hablar de la gente que sigo o la que me gustaría que me siguiera, ni de lo que he vivido en Twitter (aunque ya es tarde para eso), ni nada… vengo a hablar de la gente que me sigue a mí.

En primer lugar, si me sigues para que yo te siga, vas muy mal, amigo… hace tiempo que dejé de hacer follow back por amor al arte. Si quieres un follow mío te lo vas a tener que ganar.

En mi andadura por Twitter me he reído, he discutido, he tenido broncas e incluso he llegado al borde del unfollow (todo esto durante varias horas) con, entre otros, @Herto90, @jaumeestruch y @arianeta. Decir que con ellos he pasado muchos momentos en Twitter, tanto buenos como malos, pero no me arrepiento de ninguno y volvería a repetirlos todos y cada uno de ellos. También con @sunne, que es amigo personal de ellos y compañero de muchos proyectos, aunque ése es más nuevo en mi TL y todavía no he vivido tantas cosas con él, aunque sí algunas.

Aunque en esta lista el último no es menos importante, no puede estar más abajo @AlvaroFranco7, murcianito, compañero del GUM Murcia (Grupo de Usuarios Mac de Murcia) que tuve el placer de desvirtualizar hace muy poco. Algo digno de resaltar es que con tan sólo 15 años tiene ya varias apps en la App Store de iOS. Con él he mantenido muchas y muy largas colas de conversación vía tweet.

Como polo opuesto a mi tocayo anteriormente nombrado, está @Alexrs95, también 15 años 16 años, también simpatiquísimo, también me sigue, también desarrollador… de Android. Con él he hablado menos que con el compañero de Ceutí, pero también he discutido y he reído, y no me importaría desvirtualizarlo algún día.

Sigo con @JaimeMAD, mi querido Jota Bé, el cual también tiene 15 años (me relaciono demasiado con gente de 15 años, ahora que lo pienso) y no es developer, ni maquero (aunque sí tiene un iPad y un iPod Touch), pero también tiene un talento increíble para escribir (por cierto, he diseñado la portada del libro que está actualmente escribiendo) y horas y horas de conversación interesante y discusión.

Esta lista no puede continuar sin @SIRIENFURECIDA y @FBOYENFURECIDO, ambas cuentas comedia de Apple, que arremeten por todos lados contra todo lo que no es del mundo de la manzana, ya sea Google, Android, Samsung, Microsoft… cuando estás triste o de mal humor no tienes más que buscar sus últimos tweets. Risas 100% garantizadas.

A mis queridos frikis (con cariño, claro) del podcast Rompemandos, con el que gustosamente colaboro cuando puedo (grabando una sección de juegos para Mac, todo sea dicho). Hablo de @Samus_Aran78, su hermano @Osaka_san y el compañero @Pakotakokun. Con ellos he hablado muchas veces, tanto por tweets, como por mails, como por audio (en el podcast). No soy fanático ni jugador de consolas (a diferencia de ellos), pero me lo paso genial escuchándolos y leyéndolos, y más aún colaborando con ellos.

A mis padrinos, los ancianos de Twitter, @112_emegencias y @franciscomarin… ambos me han dado trabajo y me han mantenido ocupado durante horas y horas, y como he dicho antes, no me arrepiento de nada. Con ellos he mantenido conversaciones realmente largas, más que esta entrada.

Que me siga @pedro10 para mí es simplemente alucinante. Pedo Ample es una persona que nunca ha tenido un PC, siempre ha tenido un Mac, y esto ha provocado que se convierta en uno de los blogueros y podcasters más reconocidos del mundo de Apple. Como he dicho antes, que me siga (a mí, que no soy nadie) es simplemente alucinante.

A mi extrañable, odiado y a la vez amado, @LuisHerrero92. Nunca te tomes enserio un tweet suyo, ni aunque te diga que lo es. Nunca tiene problema en decirte lo mal que has quedado en un tema o lo fanático (para mal) de Apple que eres. Mi relación con él es de amor y odio (más de amor que de odio, todo sea dicho), y ambos nos hemos dejado de seguir el uno al otro para el día siguiente volver a seguirnos, y así vamos. He de decir que hace tiempo que no hablo con él, voy a ver si lo soluciono. Alguien similar a Luisete es @vasconita. Él simplemente es un crack. He tenido el honor de haber podido hablar con él en muy repetidas ocasiones, y (siempre desde la broma) nos hemos llamado “perra”, “guarra” y cosas así. Mi nivel de seriedad en Twitter baja cada vez que hablo con él. Creo que siempre lo he admirado un poco, quizás porque (como muchos de mi TL, es gay) en su bio pone (o ponía) la palabra “invertido”, así, sin tapujos. Siempre me chocó.

Sigo con mi familia. Mi padre, @TOMASBERNAL, el cual no twittea pero sí sigue a mucha gente y usa bastante Twitter. Mi hermano, @cuan_tomas, y su novia (mi cuñada), @carmen_punto. Y, para terminar, la mía, @VickyDubidu… apúntate el nombre de usuario rápido porque cuando menos te lo esperas lo cambia por otro.

A mi colega doctor, o futuro doctor (no recuerdo bien), pero mejor persona y mejor aún seguidor, @elpacienteytu, el cual tiene un blog de medicina y con el que he podido hablar (ya sea en Twitter o mediante correos electrónicos) varias veces. ¿Quién sabe? Quizás dentro de poco te enteres de un proyecto que ambos traemos entre manos pero para el que necesitamos tiempo, paciencia y, por qué no decirlo, dinero.

Nabil Blur Lights es el nombre ficticio de @scrab19. Lo sigo (y él me sigue a mí) desde casi que llegué a Twitter. Este periodista en potencia, el cual todavía no ha terminado la carrera pero ya es más digno que muchos de los que salen cada día en la tele, se ha ganado todos y cada uno de los RT que le he hecho (que no son pocos) y cada uno de los tweets que iban dirigidos hacia él. Es un crack en lo suyo, y ya ha salido en varios programas de TV, lo cual a mí me encanta (eso de ver a gente con la que hablas y demás en la tele nos gusta, no sé por qué).

¡Qué voy a decir de mi querida Mariajo, la señorita @MiEstrellaDeMar! Si eres lector de mi blog la conocerás de antes. Escribí una entrada en la que hablaba de ella, de su enfermedad y de su lucha. Mariajo es una persona que, aun siendo mujer, tiene más cojones (y perdón por la expresión machista) que los que estamos aquí reunidos. Lucha no sólo por sus derechos, sino por los de todos, y no me gusta que me hable por Twitter porque sé que hacerlo le supone un esfuerzo enorme para ella (debido a su enfermedad). Para mí es una persona más que admirable.

La lista continúa con @pintucris. A decir verdad, no sé por qué sigo a esta chica. No tenemos las mismas aficiones, ni contactos en común, ni vivimos en la misma zona… no recuerdo el día en que empecé a seguirla y ni en el que ella empezó a seguirme a mí, sólo sé que he hablado con ella varias veces y que me cae de putísima madre.

Si estás puesto en política o eres de izquierdas, serás simpatizante de @Pedro_Zerolo. Si por el contrario ves Intereconomía, lo odiarás (como lo odian ellos y así lo han expresado en múltiples ocasiones). Yo, por el momento sólo sé que lo sigo y que él me sigue a mí. Yo soy de izquierdas (aunque no del PSOE) y me gusta leer a Pedro Zerolo, una de las manos derechas (o, mejor dicho, izquierdas) del PSOE. Su clara homosexualidad y su lucha contra la intolerancia dentro del mundo de la política le ha costado muchas broncas, tanto en la TV, como en los periódicos, como en Twitter.

Aunque yo no los sigo (más que nada, casi todo lo que twittean es en catalán) me parto con sus vídeos, y como ellos sí me siguen a mí creo que merecen mención en esta lista. Hablo del equipo de @APMTV3 (Alguna Pregunta Més?) de TV3.

A mi compañero podcaster @snakecarlos y a mi paciente spónsor @VanRaidex. Ambos han hecho más cosas por mí que yo por ellos, será porque los conozco desde que era pequeño (son de Lobosillo, como yo).

No puede faltar en esta lista @firefox… sí, sí, Firefox, el Mozilla Firefox de toda la vida. El Twitter oficial (de hecho es una cuenta verificada) me sigue. No me preguntes por qué, puesto que ni soy usuario de Firefox (uso Safari) ni yo los sigo a ellos, pero ellos sí me siguen a mí.

A mi querido comentador del blog, primo segundo y catedrático de Matemáticas en la Universidad Politécnica de Cartagena, @rcanavate. Yo, como los más cercanos a mí sabréis, odio las matemáticas, y por eso me cuesta tanto creer como una persona tan joven como Roberto puede ser profesor de Matemáticas en la universidad… creo que es una razón más que suficiente para seguirlo. Con él siempre tengo algo que discutir, ya sea política, economía, tecnología… y casi en todo me puede dar folle, y así es.

A diferencia de los compañeros de Firefox, a estos sí los sigo. Hablo de los compañeros de @amnistiaespana, mi ONG favorita (la más imparcial, creo yo, y la más justa), a los que tengo el placer de acoger entre mis seguidores.

No puedo hablar mucho de @minipunk, él ya lo dice todo. Me enteré hace poco de que me seguía desde hace mucho tiempo, y la verdad es que es un auténtico placer. Da gusto que alguien con tantos seguidores (yo presumo de 600, él puede presumir de 6.000, ó 7.003, como tiene en este mismo momento) te hace RT… inmediatamente te llegan decenas de respuestas al tweet que Minipunk Arias te ha retwitteado. Como no podía ser de otra manera, es un honor tenerlo en mi TL.

Acabo hablando de otro equipo, otra cuenta conjunta, que me siguen si que yo los siga a ellos (como los de Firefox, pero estos más extraños aún)… hablo de @telecincoes. Fuera de coñas, es la cuenta oficial de la cadena de televisión (basura casi todo, por cierto) Telecinco. No sé por qué me siguen y no sé si considerarlo “honor”… mientras que no lleve la cuenta Belén Esteban me vale.

Son muchas las personas, las experiencias y las vivencias que estas 600 personas me han dado durante estos 2 años y medio, y serán muchas también las que se me olviden (pido perdón). Espero poder contar lo mismo cuando lleve 10 años o cuando llegue a los 6.000, ó 60.000, ó 6 millones… todo se verá.

En general, qué más puedo decir… no se me ocurre nada que no haya dicho ya, tanto de forma colectiva como individual… ¡ah, sí!

¡GRACIAS!

Header del blog de Tatherwood.

En primer lugar he de deciros que no os quejéis, ésta es la tercera entrada que escribo en lo que va de noche, y la anterior era una mega-entrada.

En esta entrada, valga la redundancia, vengo a hablar de mi amigo Tatherwood. Digo “amigo” porque creo que es un varón, aunque no estoy del todo seguro. Parece una tontería, ¿verdad? A los que leéis los comentarios del blog no os lo parecerá tanto.

Tatherwood es una persona incierta. No sé cómo ni de qué manera encontró mi blog, pero lo encontró. Fue hace algo así como 1 año… entré al blog y vi un nuevo comentario. Era de él.

Cuando vi su comentario decidí clicar en su nombre (puesto que era un usuario de WordPress) y entrar en su blog. Me pareció un blog aburrido (para mi gusto, todo sea dicho), pero si te pones a leerlo con atención acaba siendo muy (destaco el “muy”) interesante. Escribe cosas que, sin ser en verso, cuentan con una musicalidad y un ritmo que las hacen especiales. Puede llegar a convertir un texto que apenas significa nada en algo bello y agradable a la lectura.

De eso hace ya 1 año. A día de hoy, Tatherwood ha realizado más de 60 extensísimos comentarios en mi blog, algunos más largos (lo cual es de agradecer) que las entradas que comentaba, y he tenido la suerte de (por medio de estos) de poder hablar con él en todas y cada una de las ocasiones (no hay comentario de Tatherwood, y en definitiva, de ningún otro lector, que no haya respondido personalmente)… ¿y sabéis qué? No tengo ni zorra de quién es exactamente. No sé cómo se llama, ni cuántos años tiene, ni de qué color tiene el pelo… como decía antes, ¡ni si quiera sé si dirigirme a él como “él” o como “ella”!

De Tather sé que es de Barcelona y que le gusta escribir, ambas cosas porque me las ha dicho él. Sé que no es muy aficionado a la informática y, mucho menos, a Apple, aunque sí es usuario de PC desde antes de este siglo XXI. Sé que tiene un perfil en Twitter en el que no sigue a nadie, a pesar de que 5 personas lo siguen a él. Poco más, por no decir “nada más”, sé.

Su “Acerca de” en su blog (el cual es una obra de arte en sí mismo) lo deja bien claro…

Es posible que, si has recibido una o varias de mis botellas, te preguntes en algún momento “¿Quién eres?”. ¿Quién soy…? Es una pregunta difícil.

Podría esgrimir mi nombre como prueba de mi identidad, pero no es más que un nombre y nada probaría. Supongo que, en realidad, no soy más que lo que los demás han hecho de mí, una mera sombra de lo que antaño fui.
Y aquí, perdido en la inmensidad, recorro a solas el largo camino que tengo frente a los pies sin más compañía que ese cielo sin estrellas que a todas partes me acompaña.
Y, mientras ando bajo esa oscuridad, me asaltan estos pensamientos, pensamientos de una noche sin estrellas, pensamientos que no logro olvidar. Y por eso escribo. Escribo mensajes en botellas que lanzo a realidad sin más motivo que la simple voluntad de hacerlo. Porque nunca esperé que a alguien llegaran, y nunca pensé que alguien los habría de leer. Y tal vez a nadie lleguen… y nadie los lea. Eso es algo no me preocupa especialmente.
Porque a veces, escribir es, simplemente, hablar con uno mismo…

¿Te sirve eso, figura sin rostro, para hacerte una idea de quién soy o quieres acaso algo más? ¿Mi edad, mi aspecto? ¿Mi nombre…?
No sé qué esperas averiguar con toda esa información, pero te diré algo.
No te voy a decir cómo me llamo, cómo me llaman o cómo me llamaron, porque ése es el nombre que me dieron y nadie me pidió mi opinión. Y es un nombre que nada significa.
Pero te diré, en cambio, quién soy.

Soy Tatherwood.

¿Qué podemos deducir de esta “botella” (como él llama al contenido de su blog)? En primer lugar, que todo lo que dice es muy verdad… no te esfuerces, nunca adivinarás cómo se llama ni cuántos años tiene. En segundo lugar, que es un artista como la copa de un pino… en tercer y con mucho respeto (y con posibilidad a equivocarme), que no le gusta el nombre que le pusieron sus padres al nacer, por un motivo o por otro.

Poco más puedo hablar sobre esta persona, a pesar de que con ella he hablado mucho, pues poco ha sido lo que he conocido de ella.

Señor Tatherwood, ha sido un placer “conocerte”.

Si ese tal "Cielo" existe, será algo así: un sitio puro, en donde apenas llegue el hombre y su correspondiente contaminación.

Sí, en esta entrada (con título asabinado) hablo de la muerte: ese amigo común.

No vengo a hablar de la muerte de otro, ni de la tuya, ni de nadie más… vengo a hablar de la mía. Tranquilos, no me he vuelto emo ni nada de eso. La muerte es algo que tarde o temprano acabará llegando, hay que aceptarlo, y ¿por qué no escribir sobre ella en el blog?

En primer lugar decir que no me estoy muriendo (mi bronquitis crónica no llega a tanto), ni nada por el estilo. Me moriré, pero espero que dentro de mucho tiempo (recalco el “espero”). Si por lo que sea no es así, que esta entrada sirva de herencia.

Para empezar diré que no quiero cruces en mi tumba (no he sido católico en vida no lo voy a ser en muerte). Es más, si por mí fuera no me enterrarían en un cementerio, pero hay que mover mucho papeleo para cambiar eso y la vida ya es suficientemente corta como para perder mi tiempo en trámites o el de mi familia. No quiero que por mi culpa se corten (y maten) flores para ser tiradas sobre el cuerpo de alguien como yo, no se lo merecen. Yo no quiero ser el motivo por el que se mate, yo quiero ser el alimento para esas nuevas flores. Me gustará más que echen semillas sobre mí (y las rieguen) que flores cortadas. No necesitaréis mucho abono, ya hay bastante mierda ahí abajo.

No quiero, tampoco, morir sin hacer aquello que más me gustaría hacer. No creo en la resurrección, ni la reencarnación, ni en el cielo, ni en el infierno… vida tenemos sólo una, y hay que aprovecharla, aunque suene muy Carpe Diem. Con esto quiero decir que en la vida hay que hacer aquello que más te guste. No estoy hablando de que diseñes (como yo), que escuches/toques música (como otros) o que te vayas de fiesta (como otros muchos otros)… estoy diciendo que hagas lo que más te guste todo lo que puedas y más, ya sea diseñar, salir de fiesta o escuchar y tocar música. Ahora, en caso de que no aproveches la vida tampoco pasaría nada. ¿Te vas a retorcer del arrepentimiento en la tumba? Un muerto ni siente ni padece.

En cuanto a herencia, no dejo mucho, puesto que de donde no hay no se puede sacar (no sé si en unos años cambiará eso). En cuanto a dinero no puedo hablar, pero la única herencia que al prójimo puedo dejar son mis órganos (quiero que se aprovechen aquellos que se puedan aprovechar y que no haya desaprovechado yo), mis fotos de Tuenti, mis tweets de Twitter (o los 3.200 últimos, puesto que cada 3.200 tweets se limpia la lista), mis libros de texto pintados por todos lados, los dibujos que durante años hice en clase de Matemáticas, toda la información que di aun siendo incorrecta, todos mis diseños y mis páginas web mal hechas y las entradas (como esta) en el blog. El resto no es más que pura calderilla.

¡Pero sin prisas! Que a las misas de requiem nunca fui aficionado. El traje de madera que estrenaré no esta si quiera plantado. El cura que escuche mi confesión no es todavía monaguillo.

No hay mucho más que decir, todo se conoce ya. Tampoco soy un experto en este tema, por lo menos más de lo que lo podemos ser tú y yo. Como he dicho antes, espero que todavía quede mucho tiempo para que yo vea mi última película, lea mi último libro (aunque no lea mucho), dibuje mi último dibujo, diseñe mi último diseño, me coma mi último plato de fajitas mejicanas (¡qué ricas!) y, espero, para que escriba mi última entrada, aunque ahora con el PP a saber.

PD: Antes de morir, por cierto, recomiendo escuchar “Somewhere Over the Rainbow”, de Israel IZ Kamakawiwo’ole y ver el discurso de Steve Jobs a los jóvenes universitarios.