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Apple y tecnología

Nos llamaron “la Marea Roja”. A mí ya me conocéis, soy el de más a la izquierda, el que sujeta una cámara de vídeo con la mano.

Como ya sabréis, sobre todo porque lo digo en la entrada anterior, antes de ayer y ayer estuve en el Centro Comercial Nueva Condomina, de Murcia, haciendo cola para ser de los primeros (el octavo, según @emilcar, y el décimo a mi parecer) en entrar al Apple Store que ayer se inauguraba en este centro.

La noche de antes de la apertura

Llegué allí a las 10:00 de la noche, más o menos. Minutos antes, los guardias de seguridad de Nueva Condomina (no los de Apple) echaron a las 7 personas que ya se encontraban en la cola (compañeros del GUM casi todos) a la calle, pero ya hablaremos de eso un poco más adelante.

La noche no se hizo muy larga. La verdad, esperaba que fuera más aburrida, pero ni de coña… claro que también esperaba dormir un rato, pero ni de coña.

Durante toda la noche estuvimos conversando y discutiendo sobre Apple, sobre videojuegos, tecnología en general y, sobre todo, criticando Android.

A eso de las 11:30 o 12:00 de la noche llegaron unos señores de Apple, muy simpáticos, a preguntarnos si nos faltaba algo… aunque les dijimos que no, nos trajeron magdalenas y helados de chocolate y fresa, además de habilitarnos un enchufe para que pudiéramos cargar nuestros gadgets (aunque a las 2 de la noche, más o menos, Nueva Condomina cortó el suministro… pero ya hablaremos de eso más adelante).

Los simpatiquísimos guardias de seguridad contratados por Apple, a diferencia de los de Nueva Condomina (pero, ya hablaremos de eso más adelante… paciencia), se portaron genial con todos nosotros. Fueron casi unos miembros más de la cola, y estuvimos hablando amigablemente sobre muchos temas (también de Apple, puesto que algunos de ellos eran fanboys como nosotros. Uno de ellos, Segio, tenía un iPhone 4S y nos pregunto cosas y pidió información sobre algunos aspectos del dispositivo), contando chistes, etc.

A las 3:00 de la noche, más o menos, llegó @emilcar con las camisetas del GUM (las que podéis ver en la foto que encabeza la entrada). Los que conocemos a Emilio sabemos que su simple presencia en la cola hace que las risas se multipliquen por 4, gracias a sus chistes y comentarios graciosos. También hay que decir que Emilio retransmitió en directo a través de Spreaker un pequeño podcast… no sabemos si a las 4 ó 5 de la noche había mucha gente dispuesta a escucharlo.

El día de la apertura

Amaneció a la hora de siempre, como es normal, pero esta vez de una forma distinta: amaneció Murcia con un Apple Store a punto de abrir.

Al estar en la calle, todos los colistas disfrutamos del amanecer, aunque si nos hubieran preguntado nos hubiéramos quedado donde estaba la cola en un principio (pero ya hablaremos de eso un poco más adelante, no demasiado). A las 7 y poco de la mañana, unos 5 empleados de Apple nos sorprendieron con dos carritos. Estos carritos iban cargados de 3 sifones de café y varias bandejas de Donuts, bollos y otras delicias. Yo me hinché (tengo que decir que en mi mochila llevaba galletas, batidos y patatas fritas, y que no comí de nada puesto que los de Apple nos cebaron bien). Por supuesto, tanto el café, como los bollos y Donuts, eran gratuitos para los que estábamos en la cola (tanto para los que habíamos hecho noche allí, como para los que acababan de llegar) y para los señores de la prensa, que iban llegado al sitio poco a poco.

Poco después nos fueron dando número (como en el supermercado) y metiendo en la fila habilitada de dentro de Nueva Condomina (donde tendríamos que haber pasado la noche desde un principio, y ya queda menos para hablar de eso). Ahí fue donde empezó la locura. Los trabajadores iban saliendo y presentándose (uno a uno) a cada persona que estaba en una fila que crecía por minutos (y llegó a ocupar casi un cuarto de la planta de arriba del centro comercial… en el vídeo se ve todo). El aperitivo de la fiesta que nos esperaba no tardó mucho más en llegar: empezaron los pequeños aplausos y las pequeñas olas.

A las 9:00 (una hora antes) pudieron entrar los compañeros de la prensa, en primicia, al Apple Store. Se les permitía grabar, entrevistar, echar fotos, trastear los cacharros de Apple y, por supuesto, comprar. Entre los afortunados se encontraban los compañeros de La Verdad, 7 Región de Murcia, Cadena SER, Applesfera, Esfera iPhone o el mismísimo Emilio Cano, el cual entró con la camiseta del GUM Murcia (grupo del cual es presidente, por si no lo sabíais).

“Donde todas las demás tiendas acaban, empezamos nosotros. Nuestro objetivo es intentar que el cliente entre al Apple Store para probar un producto, comprarlo o pedir ayuda o información sobre éste, y que cuando salga hayamos enriquecido un poco más su vida” (palabras de Pepe, el Store Leader del Apple Store que dio la charla a los de prensa).

A falta de media hora, los empleados (unos dicen 65, otros 68, y otros se atreven con 100) salieron del almacén en el que se hallaban escondidos y empezaron a aplaudir (esta vez de verdad), a hacer la ola (esta vez de verdad) y a cantar como locos. Los que llevábamos 12, 20 o incluso 26 (como @angelneo107) horas queriendo entrar, estábamos que mordíamos.

A decir verdad, los empleados se pegaron varias carreras, de punta a punta de una cola que cada vez era más interminable, chocando la mano y gritando a los asistentes al evento.

Ángel María (@angelneo107), socio del GUM Murcia y joven que se ha criado con Macintosh desde los años 90′, fue el primero en entrar. Para entonces ya se habían pasado casi sus 26 horas de cola. Es más, uno de los empleados nos dijo que Ángel había batido un récord nacional, pues había sido la persona que más tiempo había pasado en la cola de un Apple Store en toda España.

Como bien se ve en el vídeo, los empleados realizaron la cuenta atrás desde 10 cuando quedaban 10 segundos para las diez, es decir, les doy un 10 en puntualidad (10, 10, 10…). Entre aplausos y gritos, dejaron entrar a Ángel y se echaron una foto de grupo con él. Poco después fuimos entrando todos, pero eso sí, de uno en uno y con el mismo tratamiento con el que habían tratado, prácticamente, a Ángel (se gritaban nuestros nombres en coro, nos chocaban la mano, y nos regalaban una camiseta conmemorativa del evento).

Por fin estábamos dentro de eso que llevábamos meses esperando (desde que se anunció en la web de trabajo de Apple) y para lo que llevábamos horas (algunos, días) haciendo cola: la primera Apple Store de la Región de Murcia… y puedo decir de primera mano que es preciosa.

Cuando estábamos en la cola, sobre todo en los últimos momentos, estábamos eufóricos (lo que eclipsaba nuestro sueño y cansancio)… pero una vez salimos del Apple Store (estuvimos más de hora y media dentro) caímos fulminados en los sofás de los pasillos del centro comercial, víctimas del sueño. Comimos deprisa, a eso de las 11:50 (ya sé que es más hora de desayunar que de comer, pero después de estar allí tanto tiempo todos compartíamos la sensación de que eran las 6 de la tarde), cogimos un tranvía hacia el centro de la ciudad (en el que casi me duermo), un autobús urbano para llegar a la estación de autobuses (en el que me faltó nada para dormirme) y, en mi caso, un autobús para volver a Lobosillo (en el que me dormí).

Quizás lo que más me fastidie de todo esto (aparte del comportamiento de Nueva Condomina, del que hablaremos en los renglones de abajo) es que se me gastara la batería de la cámara justo cuando me tocaba entrar, y que tuviera que grabar mi entrada con la pésima calidad del móvil (no me extrañaría que la gente quite el vídeo justo en ese momento)… ahora hay que decir que, en un acto más de amabilidad y buen hacer, uno de los empleados del Apple Store se ofreció a coger mi cámara, llevarla al almacén y cargarla durante unos 15 minutos, y que así yo pudiera grabar unas últimas escenas desde dentro del Apple Store.

El pésimo comportamiento del centro comercial Nueva Condomina hacia Apple y hacia los que estábamos esperando para entrar

Definitivamente, el centro comercial Nueva Condomina no ha sabido estar a la altura del evento (y no lo digo sólo yo, lo dicen también las más de 150 personas que durante estos 2 días han mencionado a @ccncondomina en Twitter y han escrito en sus blogs, como @pedroaznar en Applesfera).

Como digo al principio de la entrada, los 9 compañeros que había haciendo cola a las 22:00 (yo llegué justo después) fueron expulsados de la puerta del Apple Store hacia la puerta del centro comercial, a la intemperie (aunque, por suerte, no hacía frío). A todo esto hay que añadir que entre los colistas nos encontrábamos 3 menores de edad: yo de 17 años, @AlvaroFranco7 de 15 y @jafesan, también de 15. De nada sirvieron las negociaciones ni las peticiones que tanto los que estaban allí, como los guardias de seguridad de Apple, como los empleados que, por alguna razón, estaban allí, hicieron hacia los guardias de seguridad de Nueva Condomina. Todo esto después de que la dirección de Nueva Condomina diera el SÍ a la petición del tesorero del GUM Murcia y el presidente de quedarnos a pasar la noche allí. Como ellos decían, donde digo digo, digo Diego.

Para el colmo de todo esto, los que queríamos ir al aseo teníamos que ir de forma individual y acompañados por un guardia de seguridad… lo cual veo muy bien, pero la pregunta es, ¿por qué no se hizo lo mismo desde un principio pero en la puerta del Apple Store y no en la del centro comercial? ¿Qué mas dará que estemos encerrados y muy bien vigilados (tanto por los 3 ó 4 guardias de Nueva Condomina como los más de 10 de Apple) en la puerta del Apple Store y que, si queremos salir, lo hagamos acompañados por las fuerzas del orden? No tiene mucha historia, simplemente había que hacer las cosas igual de bien pero en el lugar en el que estábamos en un principio y no en un lugar que para nada tenía que ver con Apple, y que encima era un párking y a cielo descubierto. ¿Tanto le cuesta a una pequeña empresa, como Nueva Condomina, hacer las cosas tal y como se las pide la mayor empresa del mundo (Apple) y como ya se han hecho en otros 5 centros comerciales de España?

Otro colmo más: una hora después de que los de Apple nos consiguieran un enchufe para cargar los gadgets, los de Nueva Condomina tuvieron la genial idea de cortarnos el suministro. Esta es una de las razones por las que se me gastó la batería de la cámara y no pude recargarla hasta estar dentro del Apple Store.

La lista de colmos sigue cuando, al llegar Emilio y entregarnos las camisetas, el guardia de seguridad de Nueva Condomina nos mintió (nos quería joder, se ve) diciéndonos que tenía órdendes por parte de Apple de que nadie se pusiera ninguna camiseta, pues dentro del Apple Store nos iban a dar una. Los que seguimos este tipo de eventos y conocemos la marca de la manzana, sabemos que esto es totalmente ridículo. Es más, una vez en la cola los de Apple y dentro de la tienda, los empleados de Apple no paraban de echarnos fotos a las camisetas (tanto con cámaras réflex como con sus iPhones particulares) y de decirnos lo mucho que les gustaban, e incluso nos sacaron de la cola unos minutos para echarnos una foto de grupo bajo la iluminada manzana.

Como no podía ser de otra manera, no hicimos caso a las ridículas advertencias del guardia de seguridad y seguimos nuestra actividad, que a la gente de Apple (la que supuestamente nos lo prohibía) le encantó.

Como decían muchos en Twitter y en blogs ayer, si esta es la imagen que vamos a dar de Murcia cada vez que abran una Apple Store, 3 como en Madrid no nos van a poner… estad tranquilos.

26 minutos de cola, pre-apertura y apertura del Apple Store de Nueva Condomina

Tweets interesantes sobre el evento

Invitación de la Gran Apertura del Apple Store de Murcia.

Hace tiempo que lo comentábamos, y cada vez había más rumores, pero al final la predicción de @emilcar ha sido cierta (por primera vez). ¡Gran Inauguración del Apple Store de Nueva Condomina, Murcia! Sábado, 12 de mayo de 2012 a las 10:00.

Yo, seguramente, estaré allí a partir de las 9 de la noche del viernes anterior. Los chicos del GUM Murcia vamos a ir tempranito para ir haciendo cola.

Mucha gente no entiende esto, y es normal. Si tú eres fanático de una marca de zapatos y me dices que vas a pasar la noche frente a la tienda el día antes de la apertura, te llamo tonto… ahora, yo ya estoy contando las horas que faltan para llegar allí. Es muy difícil entender estas cosas si no eres fan de la manzana mordida.

El famoso “muro negro” que Apple pone en sus obras. Son tan amantes y exigentes con la imagen y el diseño que cuidan la estética de sus construcciones.

En definitiva, ya queda menos para que ese muro se abra, y seguramente ahí estaré yo para grabarlo y mostrarlo después.

Como siempre, al desayuno invita Apple.

Si voy de viaje a una ciudad en la que hay dos Apple Store, no podía irme sin visitar, al menos, una de ellas… ¿no? Para ser exactos, estuve en la de Confluence, que dicen que es más grande que la de La Part-Dieu.

Como habréis podido notar, he estado ausente unas semanas… y es que, sí, he estado de viaje. Para ser exactos, en Lyon (Francia), donde se encuentra una gran parte de mi familia materna.

Lyon es una ciudad (y unos alrededores de una ciudad) preciosa. Todo lo marrón y seco que vemos en la zona de la Región de Murcia en la que yo vivo, allí es de un verde chillón y elegante que aquí no conocemos (lo digo porque no es el mismo tono de verde). No hay problemas de agua, ni sequía en verano… eso sí, en invierno llegan a estar a -19ºC. En definitiva, para ir en esta época del año es genial. Todo muy bonito en cuanto a paisajes, y muy cosmopolita en cuanto a ciudad.

No es la primera vez que voy, pero sí es la primera vez que voy en una de las mejores épocas de mi vida (los 17 años) y con mi novia, Vicky (@VickyDubidu en Twitter), a la que podéis ver en la gran gran gran mayoría de las fotos.

Además de mi novia y, al ser una visita muy familiar, fui con mis padres, mi hermano @cuan_tomas y mi cuñada @carmen_punto.

Hablando un poco de Apple Store y viendo la imagen que encabeza la entrada, este sábado supuestamente (y digo supuestamente porque sólo está confirmado por fuentes extraoficiales) abren el Apple Store de Nueva Condomina, Murcia, y si hay suerte, yo estaré allí desde la tarde del viernes (el objetivo es pasar la noche haciendo cola) junto a mi videocámara (para mostraros los resultados) y el resto de los chicos del GUM Murcia.

Logotipo de iBatería, diseñado por mí.

Hoy (es más, hace unos minutos) @AlvaroFranco7 ha publicado en la iTunes Store una app para la que he tenido el honor de diseñar los gráficos. Hablo de iBatería.

iBatería es una utilidad que te dice la batería que te queda y en qué la puedes usar. Te dice la batería que te queda si llamas, la que te queda si navegas, si escuchas música, etc. Es una gran utilidad y es de gran utilidad.

Como digo en el título, la he diseñado yo. Es la primera, pero no será la última (es más, ahora mismo estamos trabajando en otra), y quién sabe a dónde puede llegar esto.

iBatería en acción.

Álvaro Franco Ayala es un joven de 15 añitos que, a parte de ser mi tocayo, lleva programando mucho tiempo, y a su edad ya tiene 3 apps en la App Store (si mal no  me equivoco) y, como he dicho antes, estamos trabajando en otra más.

Sinceramente, ha sido un placer y un gusto trabajar bajo sus exigencias y espero seguir haciéndolo, ahora y más tarde aún.

Acabo la entrada con un enlace a la app que, por si no lo he dicho antes, es gratuitaiTunes Store.

Toni Garrido en el plató de La Nube.

Ayer en La 2 (TVE) emitieron el primer programa de La Nube, la nueva apuesta de la radiotelevisión pública, con Toni Garrido.

Escucho durante 3 horas cada día al gran Toni Garrido, con el que he tenido el honor de hablar vía mail, y no aseguro que no escribiría esto si no me hubiera gustado el programa, puesto que me gusta (en el buen sentido) el presentador.

La Nube es un programa que empieza un poco tarde, a eso de las 23:00, y además en la cadena “no estrella” de TVE, como es La 2, pero tiene muy buen contenido y, en mi opinión, muy buenos invitados. Entre estos se encontraba ayer Zaryn Dentzel, creador de Tuenti, el cual demuestra que ser emprendedor no es fácil pero tampoco imposible, ni sale a la primera (pues él gastó como 2 millones de dólares en un proyecto anterior a Tuenti que fracasó). Además, a esto hay que sumarle que, en lugar de tener que irnos los jóvenes emprendedores españoles a California para triunfar (cosa que a mí no me disgustaría, pues me encanta Silicon Valley), pueden triunfar los californianos en España, como hizo él.

Alejándonos un poco del invitado, paso a decir que el programa me gustó mucho (y que ya tengo plan para la noche de los jueves). Me lo recomendó @Herto90 cuando estaba ya empezado (y mira que lo había oído anunciar en Asuntos Propios, el programa de Toni Garrido en RNE), por lo que lo vi de madrugada, al acostarme. El programa trata de redes sociales, blogs y la repercusión que ha tenido la tecnología en nuestras vidas (y nuestras vidas en la tecnología). Al igual que en Asuntos Propios, Toni comienza la emisión con una bonita parrafada, obra de él mismo o de los mismos guionistas.

Según tengo entendido, aunque a eso no llegué a tiempo, después de que acabara el programa el debate que se había quedado a mitad continuó en streaming mediante la web de RTVE o del mismo programa, por lo que por esta parte han hasta innovado en el formato.

El hashtag #lanube llegó a ser trending topic en España, pero si entrabas en la etiqueta veías que la mayoría de tweets, y aunque me duela por mi querido Garrido, eran críticas en tiempo real. A esto he de decir que no es tan malo; si un programa crea repercusión y críticas en el mismo medio en el que se centra es que funciona.

El próximo jueves, yo no me lo pierdo.

Mi perfil de Google+ con el último diseño aplicado de la red social.

¿Por qué un título tan casablanquesco para una entrada tecnológica? Ayer por la noche (bien entrada la noche) me conectaba a Google+ (la red social que menos uso, por cierto) y, ¡oh! ¿Qué ha pasado?

Lo primero en lo que pensé fue que se me había activado, por un casual, la versión para móviles, pero al segundo comprobé que no… y es que no es una versión para móviles, es una versión mierdera de Google+. Un nuevo diseño de su UI que, a mí, no me gusta nada de nada.

Como he dicho antes, yo lo uso poco, pero antes me gustaba el diseño y la organización… ahora hay un gran gran gran espacio en blanco en mi pantalla (como muestro en la imagen del encabezado), tengo que estar constantemente mirando a la izquierda (con lo cómodo que es mirar al centro), y esto pasa pasa (al parecer) en todos los monitores que son superiores a 900 píxeles de ancho (y me atrevería a decir que menos), creo yo (el mío es de 1920×1080).

En definitiva, Google la ha vuelto a cagar. SI no era bastante cague ya el nuevo reproductor de YouTube, el cual a mí no me gusta nada, me va más lento y, por lo menos a mí, no me desaparece el cursor durante la reproducción (algo realmente molesto a mi parecer), pues ahora se ensañan con Google+. No hace falta que yo los critique, ellos ya hacen solos todo el trabajo.

Y para acabar, ya que hablamos de cine, a ver si escribo un poco sobre las últimas películas que he visto, que hace ya meses que no os cuento nada de mi vida cinematográfica.

Como los 602 followers que me seguís en Twitter (y cada día, gracias a Jobs, más) sabréis, ayer puse Mac OS X Lion desde cero.

Bien es sabido que si tú tienes un Mac 6 años, por ejemplo, puedes pasarte 6 años con tu Mac actualizado a la última (todavía salen actualizaciones para Mac OS X Tiger) y sin necesidad de formatear… ahora, si lo tuyo es tener lo último de lo último (como en mi caso) y al máximo rendimiento (como vuelve a ser mi caso), hay que formatear.

Este verano, cuando salió, compré Mac OS X Lion en la App Store y lo instalé esa misma noche. El sistema operativo me pareció increíblemente increíble, pero no rendía mejor (tampoco peor, todo sea dicho) que mi nativo Snow Leopard. ¿Por qué? Pues porque cuando tú te bajas Lion de la App Store y lo instalas, se instala Lion sobre Snow Leopard, por lo que tu Mac lleva Lion pero en realidad corre 2 sistemas operativos en lugar de sólo uno. Ahora, más tarde de lo que debería, he decidido ponerlo desde cero. De esta forma tu Mac lleva Lion y punto.

Ingredientes necesarios

  • En primer lugar, un pen drive USB de más de 4 GB… yo recomiendo de más de 8 GB (yo lo puse con uno de 16 GB). ¿Por qué? Pues porque el primer instalador de Lion que salió para la App Store pesaba poco más de 3 GB y medio, según tengo entendido, pero esta última versión ocupa 4’07 GB, para ser exactos, y los pen drive que dicen ser de 4 GB en realidad son de 3’9 GB, por lo que en un pen estándar de 4 GB, seguramente, no cabrá.
  • Instalador de Mac OS X Lion. ¿Precio? 23’99 €. Puedes obtenerlo desde la App Store de Mac haciendo clic aquí.
  • Un disco duro externo con, al menos, 10 GB libres.
  • Paciencia o, en su defecto, un día libre.

Proceso de instalación de Mac OS X Lion desde cero

En primer lugar y antes de dejarlo para más tarde, vamos a realizar una copia de seguridad de nuestro Macintosh HD en un disco duro externo. Time Machine es un perfecto asistente para esto, por lo que en pocos minutos nos hará una copia completa de todo nuestro Mac y su proceso no afectará a nuestra RAM, por lo que podremos navegar, ver una película o incluso jugar a un videojuego mientras dura la copia… no notaremos nada extraño. Para los que tenemos Time Machine activado (con las copias automáticas) no nos hará falta hacer este paso, puesto que se configura por defecto cada 40 minutos, más o menos, y nos valdrá la última copia que hicimos.

Una vez hecho esto, vamos a la Mac App Store y compramos Mac OS X Lion. Si en su momento ya lo hicimos (como yo) y ahora queremos ponerlo desde cero, la descarga nos saldrá gratuita (puesto que ya compramos el programa en un pasado), siempre y cuando lo hagamos con nuestra ID de Apple.

Una vez hecha nuestra copia vamos a preparar un pen drive USB con la imagen de Mac OS X Lion dentro. Para ello conectamos nuestro pen drive (superior a 4 GB, como he dicho antes) y vamos a Utilidad de Discos. Una vez dentro, seleccionamos (en la barra lateral) nuestro pen drive y vamos a Borrar. Ponemos como opción “Mac OS Plus (con registro)” y de nombre (aparecerá “Sin título”) el que nosotros deseemos. Una vez aceptemos lo que hay que aceptar no tardará mucho en borrar, aunque sí unos pocos minutos.

El siguiente paso es buscar el archivo .DMG dentro de nuestro instalador. Para ello mostramos nuestro instalador en el Finder y vamos a botón derecho sobre él >> Contents >> Shared Support… una vez ahí debería aparecernos un archivo .DMG. Lo copiamos en el escritorio… repito: copiamos.

Si hemos desenchufado el pen drive después de resetearlo, lo volvemos a enchufar. Después volvemos a Utilidad de Discos y a Archivo >> Abrir imagen de disco, seleccionamos el archivo .DMG del escritorio. Se nos pondrá a verificar… podemos clicar en “Omitir”. Una vez verificado u omitido, se nos abrirá una carpeta (como cuando abrimos un .DMG, que a fin de cuentas es lo que hemos hecho) y la cerramos. En la barra lateral seleccionamos nuestra imagen de disco (la que acabamos de abrir) y nos vamos a Restaurar, en la misma barra donde estaba el botón de “Borrar” que hemos utilizado antes. El origen debería ser la imagen de disco (si no es así algo hemos hecho mal) y como destino ponemos nuestro pen drive. Para ello arrastramos “Sin título” (o el título que hemos puesto antes) hasta el campo de texto que junto a “Destino” se haya. Clicamos, acto seguido, en “Restaurar”.

Hasta ahora todo ha sido pan comido y sin ningún riesgo. Ahora vamos con lo complicado. Si no estás seguro… aún estás a tiempo.

Con el pen drive conectado reiniciamos el Mac pero antes de que aparezca la manzanita mantenemos pulsado Alt, da igual el derecho que el izquierdo. Una vez dentro nos dará a elegir un disco, nosotros seleccionamos nuestro pen drive que debe aparecer con el nombre que nosotros le hemos puesto o, por el contrario, con “Sin título”. Lo hacemos con el teclado, no seas tan tonto de mover el ratón.

Si nunca antes hemos hecho esto nos dará a elegir idioma y aquí ya podremos utilizar el ratón. Yo, de ti, cogería el castellano, aunque si te gustan las emociones fuertes y poner en peligro algo que te ha costado un riñón y parte del otro, dificultad añadida.

Una vez hecho esto nos aparecerá un sistema operativo muy parecido a los actuales, con una barra superior y demás, pero con el tejido de Apple como fondo de pantalla y con una ventana y 4 opciones dentro de ésta. La que más nos interesa, ahora, es Utilidad de Discos. Dentro de Utilidad de Discos seleccionamos nuestro disco duro (debería ser Macintosh HD, si no le hemos cambiado nunca antes el nombre) y lo borramos. Para ello vamos a Borrar (como con el pen drive) y le ponemos el nombre que queramos, yo opté por volver a ponerle Macintosh HD.

Una vez borrado el disco (ya hemos formateado nuestro Mac y ya no hay vuelta atrás, se me olvidaba comentarlo) volvemos a nuestra ventana inicial (la de las 4 opciones) y seleccionamos “Reinstalar Mac OS X”. Ahí nos dará a elegir un disco en el que lo instalaremos, elegimos nuestro disco duro (el que acabamos de borrar).

La siguiente parte no sé muy bien cómo explicarla. Después de esto nos pide que configuremos nuestro Mac de forma muy parecida a como lo hicimos cuando lo compramos (sí, sí, ese día tan feliz). Cuando lo hagamos y lleguemos a “Restaurar archivos” (o algo así, no recuerdo muy bien) nos dará a elegir varias opciones. Dos de ellas son las más comunes: una es desde Time Machine y otra nos dice algo así como “Restaurar más tarde”. Me explico un poco.

Yo, la primera vez que puse Lion desde cero (antes de ayer) le di a la opción del Time Machine… ¿qué pasó? Que me lo restauró todo… ¡¡absolutamente todo!! ¿Qué significa esto? Pues que me restauró también el Lion que yo tenía instalado sobre Snow Leopard y todos sus bugs y defectos por los que decidí ponerlo desde cero… es decir, tiré un día entero a la mierda. Al día siguiente (ayer) puse Lion desde cero por segunda vez, pero esta vez le di a “Restaurar más tarde”. Me costó otro día entero de entrar al Time Machine y restaurar mis carpetas y aplicaciones más importantes, pero por lo menos he notado la diferencia y tengo mi Mac con Lion de forma nativa.

Una vez hecho todo esto podremos decir que tenemos Lion instalado desde cero en nuestro Mac.

Si te acabas de comprar un Mac (de primera mano, claro), no te molestes en hacer nada… tu Mac ya lleva Lion instalado desde cero. Esto es única y exclusivamente para usuarios de Mac con Snow Leopard o inferior (hasta cierto punto), que todavía trabajaban con sistemas operativos antiguos de Mac o que habían instalado Lion desde el instalador de la Mac App Store.

Ultimas cosillas, así, sin importancia…

A la hora de restaurar aplicaciones del Time Machine tenemos que tener en cuenta una cosa. En primer lugar, no todas las aplicaciones nos van a valer, por lo menos no si las restauramos desde la carpeta “Aplicaciones”. ¿Cuáles son? Son aquellas de las cuales hemos obtenido un instalador y hemos seguido unos pasos de instalación hasta que hemos completado ésta. ¿Por qué? Pues porque estos programas y aplicaciones crean una librería que “no se guarda dentro del icono en la carpeta Aplicaciones”. Podemos hacer 2 cosas, la primera es buscar esas librerías y restaurarlas en el mismo lugar en donde estaban antes de la re-instalación de Mac OS, o volver a instalarlos, bien si tenemos el CD/DVD o si los hemos bajado de internet (y guardamos el .DMG, de lo contrario nos costará re-descargarlos).

¿Qué aplicaciones y programas sí nos valdrán? En primer lugar, las aplicaciones sencillas que no requieren una instalación. Hablo de esas que nos las bajamos y se instalan simplemente moviéndolas a la carpeta Aplicaciones… estas nos valdrán a la perfección. También aquellas que hemos descargado de la App Store, las cuales podemos volver a descargar de forma gratuita (aunque fueran de pago) entrando en la App Store y, después, en “Comprado” o bien restaurándolas del Time Machine. A elegir.