Una entrada dedicada al señor Tatherwood

Header del blog de Tatherwood.

En primer lugar he de deciros que no os quejéis, ésta es la tercera entrada que escribo en lo que va de noche, y la anterior era una mega-entrada.

En esta entrada, valga la redundancia, vengo a hablar de mi amigo Tatherwood. Digo “amigo” porque creo que es un varón, aunque no estoy del todo seguro. Parece una tontería, ¿verdad? A los que leéis los comentarios del blog no os lo parecerá tanto.

Tatherwood es una persona incierta. No sé cómo ni de qué manera encontró mi blog, pero lo encontró. Fue hace algo así como 1 año… entré al blog y vi un nuevo comentario. Era de él.

Cuando vi su comentario decidí clicar en su nombre (puesto que era un usuario de WordPress) y entrar en su blog. Me pareció un blog aburrido (para mi gusto, todo sea dicho), pero si te pones a leerlo con atención acaba siendo muy (destaco el “muy”) interesante. Escribe cosas que, sin ser en verso, cuentan con una musicalidad y un ritmo que las hacen especiales. Puede llegar a convertir un texto que apenas significa nada en algo bello y agradable a la lectura.

De eso hace ya 1 año. A día de hoy, Tatherwood ha realizado más de 60 extensísimos comentarios en mi blog, algunos más largos (lo cual es de agradecer) que las entradas que comentaba, y he tenido la suerte de (por medio de estos) de poder hablar con él en todas y cada una de las ocasiones (no hay comentario de Tatherwood, y en definitiva, de ningún otro lector, que no haya respondido personalmente)… ¿y sabéis qué? No tengo ni zorra de quién es exactamente. No sé cómo se llama, ni cuántos años tiene, ni de qué color tiene el pelo… como decía antes, ¡ni si quiera sé si dirigirme a él como “él” o como “ella”!

De Tather sé que es de Barcelona y que le gusta escribir, ambas cosas porque me las ha dicho él. Sé que no es muy aficionado a la informática y, mucho menos, a Apple, aunque sí es usuario de PC desde antes de este siglo XXI. Sé que tiene un perfil en Twitter en el que no sigue a nadie, a pesar de que 5 personas lo siguen a él. Poco más, por no decir “nada más”, sé.

Su “Acerca de” en su blog (el cual es una obra de arte en sí mismo) lo deja bien claro…

Es posible que, si has recibido una o varias de mis botellas, te preguntes en algún momento “¿Quién eres?”. ¿Quién soy…? Es una pregunta difícil.

Podría esgrimir mi nombre como prueba de mi identidad, pero no es más que un nombre y nada probaría. Supongo que, en realidad, no soy más que lo que los demás han hecho de mí, una mera sombra de lo que antaño fui.
Y aquí, perdido en la inmensidad, recorro a solas el largo camino que tengo frente a los pies sin más compañía que ese cielo sin estrellas que a todas partes me acompaña.
Y, mientras ando bajo esa oscuridad, me asaltan estos pensamientos, pensamientos de una noche sin estrellas, pensamientos que no logro olvidar. Y por eso escribo. Escribo mensajes en botellas que lanzo a realidad sin más motivo que la simple voluntad de hacerlo. Porque nunca esperé que a alguien llegaran, y nunca pensé que alguien los habría de leer. Y tal vez a nadie lleguen… y nadie los lea. Eso es algo no me preocupa especialmente.
Porque a veces, escribir es, simplemente, hablar con uno mismo…

¿Te sirve eso, figura sin rostro, para hacerte una idea de quién soy o quieres acaso algo más? ¿Mi edad, mi aspecto? ¿Mi nombre…?
No sé qué esperas averiguar con toda esa información, pero te diré algo.
No te voy a decir cómo me llamo, cómo me llaman o cómo me llamaron, porque ése es el nombre que me dieron y nadie me pidió mi opinión. Y es un nombre que nada significa.
Pero te diré, en cambio, quién soy.

Soy Tatherwood.

¿Qué podemos deducir de esta “botella” (como él llama al contenido de su blog)? En primer lugar, que todo lo que dice es muy verdad… no te esfuerces, nunca adivinarás cómo se llama ni cuántos años tiene. En segundo lugar, que es un artista como la copa de un pino… en tercer y con mucho respeto (y con posibilidad a equivocarme), que no le gusta el nombre que le pusieron sus padres al nacer, por un motivo o por otro.

Poco más puedo hablar sobre esta persona, a pesar de que con ella he hablado mucho, pues poco ha sido lo que he conocido de ella.

Señor Tatherwood, ha sido un placer “conocerte”.

3 comentarios
  1. Guau.
    Es la primera vez que alguien me dedica algo. Y es toda una entrada de blog, nada menos.
    Creo que cuando se me bajen los colores me sentiré honrado…

    Frivolidades a parte, ¿qué decir? Creo que, en general, eres un buen juez. Pero te faltan los pequeños detalles.
    Por ejemplo. Dices no saber si soy chico o chica, y te concederé que mi nombre no es transparente y que nunca te lo he dicho explícitamente, creo. Sin embargo, está claro por ciertas cosas en muchos de mis comentarios. Por ejemplo, cuando en “El delicado momento” digo “Un humilde servidor duda…”, en vez de “Una humilde servidora duda…”
    No es que no quiera revelar mi sexo; de hecho, con pocas búsquedas en google se acaba en uno u otro foro en el que lo digo. Es sólo que me aburre contestar a la pregunta, así que no la contesto.
    Cuántos años tengo… una vez más, no es que no quiera decirlo. De hecho te lo podría decir ahora mismo; es que normalmente no me preguntan. Y una vez más, esos foros que te dicen mi sexo, te dirán también mi cumpleaños.
    En el nombre sí aciertas. Y eso sí es algo que no revelaré. No puedo evitar que la gente que me conozca en persona y sepa quién soy en la red sepa mi nombre. Pero no saldrá de mis labios.
    Siempre he pensado que internet facilitaba la posibilidad de ser una persona distinta, de crear un avatar. Y no con fines negativos, no hacerte pasar por otro, sino sencillamente ser tu mismo sin las ataduras que conlleva serlo cuando todos te conocen. Si nadie sabe quién eres, ¿quién te juzgará por lo que digas? Es una facilidad de internet que siempre me ha gustado explotar.

    Respecto a lo otro que dices de mí… Sigues acertando. El blog es aburrido, eso es un hecho. A diferencia de ti, no enseño nada, probablemente porque no domino nada digno de enseñarse, ni hago críticas sociales, aunque últimamente me decante un poco hacia ahí. Yo me limito a dar voz, por fin y tras mucho tiempo, a unos pensamientos que no tenían otra forma de liberarse.
    Y de un pensamiento caótico, ¿qué puede surgir sino un texto aburrido y rebuscado? Hablar mucho sin decir nada creo que es una buena definición.

    De la musicalidad, el “muy” interesante y lo del “artista como la copa de un pino” no puedo opinar. Sería hipócrita a un grado superior.
    Sólo puedo decir que me alegro mucho, no sabes cuánto, de saber que a alguien le gusta, y que poco a poco alguien lee ese cúmulo de sinsentidos.

    Y que esta entrada me honra aún más que lo anterior me alegraba.
    Muchas gracias.

    • Gracias a ti, Tather, por comentar cada día en mi blog, cada entrada… y por conseguir que siga sin tener ni zorra de quién eres jajajajajaja.

      Un abrazo.

    • Por cierto, de todo lo que dices te tengo que dar la razón… yo siempre he mostrado mi imagen en Internet y eso, pero no me parece nada mal lo que tú dices.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: