Comprar, Tirar, Compar… un documental buenísimo sobre la obsolescencia programada (productos creados para fallar)

Anoche vi un documental que publicó mi gran amigo y compañero, Daniel Ruiz, en su blog Kraotek (para el que escribo casi a diario, por cierto). El documental es de La 2 de Televisión Española y trata sobre la obsolescencia programada, un fenómeno tecnológico que las grandes empresas utilizan para que sus productos se rompan pronto y así recomendar a sus fabricantes que compren otro… ¡todo un chollo!. Por ejemplo, en 1895 se fabricó una serie de bombillas americanas, de las cuales 1 se instaló en una estación de bomberos en los Estados Unidos, en el año 1901. Te creerás que te engaño, pero la bombilla sigue funcionando, sigue iluminando el “hall” de la estación de bomberos y, actualmente, es la bombilla funcional más activa del mundo. Hasta ahí todo bien, pero la cosa viene cuando, sin darnos cuenta, las bombillas de 1920 duraban cerca de 2500 horas de uso, las de 1940 apenas llegaban a las 1500 horas y, curiosamente, en la década de los 60, ninguna bombilla de los grandes fabricantes (fabricada en esa época) duraba más de 1000 horas en uso. Es curioso… ¿verdad?

Cuando una empresa vendía cinco bombillas, les gustaría vender otras cinco a la misma persona en un periodo de tiempo cuanto menos largo, mejor. Si hacen estas bombillas para que duren 10, 20 o 30 años, este deseo es casi imposible.

He puesto el ejemplo de las bombillas porque, según el documental, fue el primer producto en el que se aplicó la obsolescencia programada, pero no el único. Hoy en día, grandes empresas como Epson o Apple (mi amada Apple) estafan a sus consumidores con sus Epson’s Modern Printer o sus Apple iPod. Apple diseñaba sus iPods Classic y iPod Souffle (hasta que perdió un juicio) para que sus baterías duraran únicamente 18 meses, cosa que no es mucho para tratarse de un producto Apple. Cuando tu te comprabas un iPod y a los 18 meses se te estropeaba la batería, llamabas al servicio técnico de Apple y te decían que lo más recomendable era comprarte otro, ya que la reparación de éste sería muy cara y Apple no vende baterías “por suelto”. Pero ahí no está todo, el colmo de los colmos vienen un chip llamado EDG114 instalado en las placa base de las impresoras Epson, el cual llevaba la cuenta de las hojas imprimidas desde el día de la fabricación de ésta. Cuando el chip llegaba a la cuenta de 18000 páginas impresas, curiosamente, la impresora dejaba de funcionar.

No es que tu impresora se haya roto, es que las fabrican para que fallen cada cierto tiempo y de esa forma te obligan a comprar otra.

Afortunadamente hay un grupo de internautas rusos que diseñaron un software gratuito con el que podías resetear este chip.

El documental deja muerto (como se dice en mi tierra). Está creado para describir una sociedad capitalista, en donde el que tiene quiere más, y el que no tiene sueña con más. Abre los ojos ante muchas cosas que, aunque son cosa del pasado, siguen pasando hoy en día y seguirán pasando durante mucho, mucho tiempo.

El mundo es suficientemente grande como para abastecer las necesidades de unos, pero es demasiado pequeño para abastecer la avaricia de otros.

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